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La Organización Mundial de la Salud, OMS, incluye en su lista de medicamentos esenciales el oxígeno, y este se suministra a las personas que lo requieren a través de equipos diseñados especialmente para oxigenoterapia, conocidos como concentradores de oxígeno. Debido a la alta demanda de esta tecnología indispensable para el tratamiento de padecimientos que tienen una influencia directa sobre la capacidad respiratoria, hoy en día es posible encontrar una extensa variedad de concentradores de oxígeno, ya sea para uso en el hogar o portátiles. Por esta razón es que se recomienda contar con información básica respecto a su funcionamiento, ya que de este modo resulta mucho más sencillo elegir aquel que se adapte mejor a las necesidades de cada paciente. Como representantes de Inogen en México, una compañía reconocida a nivel mundial por la calidad de los concentradores de oxígeno que produce, en esta ocasión hablaremos de las características que debe reunir un concentrador de oxígeno de acuerdo con lo establecido por la Organización Mundial de la Salud.

Los concentradores de oxígeno son dispositivos médicos que funcionan de manera autónoma, y para ello se alimentan con energía eléctrica. El diseño de los concentradores permite elevar el contenido de oxígeno en el aire del ambiente a través de un proceso de adsorción por presión oscilante. Los concentradores de oxígeno en general pueden producir oxígeno concentrado hasta un 96% puro, razón por la que son fundamentales para la oxigenoterapia indicada a pacientes con condiciones médicas que afectan su capacidad respiratoria.

El proceso mediante el cual estos equipos elevan la concentración de oxígeno en el aire comienza con el paso del aire atmosférico por un filtro de partículas gruesas para que posteriormente pase al compresor. Después la temperatura del aire es reducida en un intercambiador térmico, antes de llegar a los tamices moleculares en los que se encuentra un mineral que absorbe el nitrógeno contenido en el aire. Al momento en que el tamiz molecular se despresuriza, el nitrógeno es liberado, y el oxígeno ya concentrado se acumula en un depósito. Para regular la salida del oxígeno los concentradores cuentan con un flujómetro, que además garantiza una liberación continua de oxígeno según las configuraciones establecidas.

En el mercado se encuentran disponibles dos tipos de concentradores de oxígeno, los estacionarios y portátiles, y ellos se diferencian en algunas especificaciones técnicas, aunque básicamente el modo de funcionamiento es el mismo. La mayoría de los concentradores estacionarios tienen un peso inferior a los 16 kg y cuentan con ruedas en su parte inferior para facilitar su movilidad. Este tipo de concentradores proporcionan una corriente continua de oxígeno de 5 l/m en su mayoría, pero gracias al flujómetro que integra el flujo, puede configurarse para ser muy bajo, incluso de hasta 0,1 l/m. Los estacionarios suelen encontrarse en establecimientos médicos, aunque también pueden adquirirse para el hogar, y en general presentan un consumo de entre 280 y 600 W, lo que varía según el modelo del que se trate.

Por otra parte, la capacidad de producción de oxígeno de los concentradores portátiles es similar, llegando a los 5 l/m o menos. La ventaja de este tipo de concentradores es que se pueden llevar a cualquier parte y consumen entre 40 y 130 W. Algunos modelos integran baterías, que funcionan con corriente continua y cuentan con mecanismos que controlan la administración de oxígeno para que ésta sólo se dé durante la inspiración. En el caso de los concentradores cuyo suministro únicamente se da por la presión negativa de la inspiración, es necesario analizar qué tan conveniente es su uso para pacientes que no generan la suficiente presión, como puede ser el caso de bebés o niños pequeños.

El funcionamiento de los concentradores de oxígeno, gracias a su diseño, no presenta limitaciones para la producción de oxígeno, y si son empleados correctamente y reciben un mantenimiento periódico, se conservan en excelentes condiciones operativas por varios años. Ahora bien, es importante mencionar que para su adecuado funcionamiento al momento de administrar una sesión de oxigenoterapia, es fundamental contar con una fuente confiable de electricidad que suministre energía de manera continua al concentrador. En lo referente al mantenimiento de los concentradores, además de una limpieza externa conviene revisar sus componentes internos, para lo que se recomienda contactar a un técnico especializado en este tipo de equipos. Cabe mencionar que cuando se llegan a presentar fallas puede ser necesario reemplazar piezas, y para evitar paros prolongados en el servicio de los concentradores, lo ideal es adquirir un equipo con una compañía que ofrezca servicios de postventa, incluyendo asesoría técnica, mantenimiento y refacciones disponibles.

Para elegir un concentrador de oxígeno, consultar sus especificaciones técnicas es un paso que no se puede saltar y la Organización Mundial de la Salud presenta algunas recomendaciones en cuanto a rangos mínimos de estas especificaciones, tales como concentración del oxígeno, la que debe ser mayor de 82% y control de flujo mediante un flujómetro integrado que pueda suministrar un mínimo de 0,5 l/m o de 2 l/m según la capacidad del concentrador. Del mismo modo deben presentar indicadores y alarmas en un monitor para alertar en caso de que una baja concentración de oxígeno, interrupciones en el flujo, una presión alta o baja, cortes de luz, batería baja o una temperatura elevada, con las que se puede saber si se requiere de servicio o mantenimiento. Saber qué tipo de salidas tiene el concentrador es también muy importante, así como las necesidades de alimentación de energía.

Las características técnicas de los concentradores de oxígeno deben ser provistas por las compañías que fabrican este tipo de dispositivos, y en Inogen esta información es completamente pública y se encuentra disponible para nuestros visitantes. En caso de que se tengan dudas respecto a qué características debe reunir el concentrador para resultar realmente eficiente, se recomienda solicitar asesoría a un especialista.

Estas son sólo algunas de las características definidas por la Organización Mundial de la Salud en lo referente a concentradores de oxígeno. En futuras publicaciones en este blog hablaremos a mayor detalle de las especificaciones técnicas de los equipos y del modo de funcionamiento de los concentradores. Les recordamos que si se encuentran en búsqueda de dispositivos de concentración de oxígeno de la mejor calidad, los de Inogen son una excelente opción. Para conocer a detalle las características de los concentradores que ponemos a su alcance, los invitamos a ponerse en contacto con nosotros, con gusto los atenderemos y les brindaremos asesoría en la elección del equipo que se adapte mejor a sus necesidades.

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